No
se trata de alguna actividad que pueda ser categorizada en algún rubro de la
evaluación de la materia, sin embargo creo que forma parte de lo que es la
materia a pesar de no ser una actividad oficial, pues se trató de una especie
de orientación que tuvimos con alumnos del taller José Villagrán García,
organizada por el arquitecto Daniel Monroy Marqué, profesor actual de
Arqueología del habitad I y II y profesor de proyectos en quinto semestre del
Hannes Meyer. Dicho profesor fue el que yo y mi compañera Daniela
Choperena tuvimos en primer y segundo semestre, dado que él era consciente de
nuestro papel como estudiantes del CIDI, nos pidió ayuda para orientar a unos
cuantos de sus atutorados interesados en la carrera, muy similar a la
experiencia que se tuvo en el encuentro del mañana.
La
tutoría se llevó a cabo el día 15 de noviembre, mismo día en que se llevaron a
cabo las últimas conferencias del
semestre anteriormente publicadas en el blog. Aprovecho este espacio para hacer
también una breve narración del desarrollo del día, posteriormente a las
conferencias fui a visitar a mi tutor: Abel Salto, con quien comente lo visto
en las conferencias, y reacciono con bastante familiaridad al mencionar a David
Pompa, quien había estado en el CIDI ya hace 5 años y a quien pudo conocer personalmente.
Desde la primera tutoría se me pregunto qué materiales me gustaban y en que categoría
me gustaría trabajar, en la primer tutoría obviamente no sabía que responder,
pero ahora, con el Caso de David Pompa, él se adaptó a una demanda que surgió
en su contexto, y constantemente están renovando sus diseños, al final, pude
llegar a la conclusión con mi tutor de que el diseñador debe estar en constante
renovación pero que mientras debe tener todas las herramientas posibles: estar
preparado para cualquier oportunidad que se presente en cualquier momento.
La
tutoría no duro mucho, puesto que Abel tenía prisa y yo también por la cita con
el Arquitecto: Nos reunimos en el patio de la cafetería del CIDI y eran un
total de 8 alumnos, bastantes más que los aspirantes del mismo taller del año
pasado, sin embargo, la mayoría no estaban seguros de sí es la carrera que
quieren, algo normal, pues también están descubriendo arquitectura y es normal
que pase puesto que son carreras de diseño y trabajan bajo los mismos
principios de composición, pero el primer punto a tratar en la reunión fue
aclarar que es el diseño industrial, cuales son las materias que llevábamos, e infórmalos
un poco de lo que se viene en semestres posteriores con lo poco o mucho para
ellos que sabemos, todo con el fin de aclarar cuál es la vida del diseñador, y
que se hace en el CIDI para sacarlos de duda. Posterior a esto fue contar toda
la experiencia pasada en el proceso de selección: ¿Qué es la carpeta? ¿Qué debe
de llevar? ¿Qué es la repentina? Y demás dudas que fueron aclaradas con
nuestras propias carpetas/ repentinas como ejemplo.
Al
final, la tutoría que se llevó hora y media y parte de mi clase de modelado,
resulto muy informativa, el mismo arquitecto afirmo que no sabía muchas de las
cosas que dijimos le pareció interesante la carrera, aunque la mayoría de los
alumnos seguía sin verse emocionado o seguros de la carrera, la experiencia es
la misma que en el encuentro del mañana: Poder compartir lo que hago y a que me
dedico me reafirma que en verdad esto es lo que quiero, y aunque sigo sin saber
muy bien mi rumbo cada vez más entiendo cómo funcionan las cosas, no descarto
la idea de en algún punto ser profesor del CIDI, es algo que sin duda me haría feliz,
pero también producir objetos, ser parte de un gran equipo de diseño e
inclusive formarlo. No sé todavía a que me dedicare, pero al final sé que lo haré
con gusto.
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